Las computadoras y el olvido

El 9 de mayo pasado Nate Anderson publicó en Ars Technica un post donde informaba de la tesis del Dr. Viktor Mayer-Schonberger, quien propone que nuestras computadoras deberían aprender a olvidar tal como aprendió a hacerlo la humanidad.

El razonamiento de Mayer-Schonberger es el siguiente: el abaratamiento de la capacidad de almacenamiento y el poder de procesamiento de las computadoras ha hecho posible almacenar cantidades enormes de información digital. Textos, fotos, videos, música, nuestras búsquedas de información, nuestros gustos más personales, día a día vamos dejando nuestro rastro digital.

Sin ir más lejos, Ariel Torres informó en su columna de La Nacion que Google registra toda la navegacion que hacemos en internet, y cómo anular este registro involuntario.

¿Donde ve Mayer-Schonberger el problema? En que si todo lo que decimos o hacemos a lo largo de nuestra vida puede traerse de vuelta desde el pasado, podemos dejar de sentirnos libres de actuar o de expresarnos. Para evitar esta amenaza, propone una mezcla de medidas legales y tecnológicas para que cada producto digital que generamos tenga una cierta fecha de caducidad. La humanidad ha aprendido a olvidar a lo largo de su evolución, dice, y debe hacer lo mismo con su vida digital.

La tesis de Mayer-Schonberger es muy interesante, porque trae al debate sobre la tecnología una discusión que es tradicional en la ciencia: lo que puede hacerse ¿debe hacerse? Se discutió fuertemente sobre esto en el ámbito científico cuando se inventó la bomba atómica, y también en 1973 cuando Stanley Cohen y Herbert Boyer combinaron el primer organismo vivo modificado genéticamente al ensamblar genes de sapo en la bacteria Escherichia coli. Sin embargo, estamos tan obnubilados por los constantes logros de la tecnología digital que casi nunca escuchamos esta pregunta: “Podemos, pero… ¿debemos?”

Hace unos años el fallecido Michael Dertouzos, del MIT, publicó el libro “Qué será”. En el estilo de “Ser digital” de Negroponte, la mecánica del libro se ha vuelto habitual: se toman logros tecnológicos del laboratorio y se extrapolan para hacer futurología. En las paginas 76 y 77 de la edición de Planeta se habla de unas gafas que sirven como interfaz de una red corporal que almacena todas nuestras fotos, textos, se conectan a servidores que estan en las calles, y que permiten intercambiar informacion con cualquier persona que elijamos. De hecho el libro describe la siguiente escena del futuro: un paseante encuentra un perrito perdido en la calle; con sus gafas saca una foto del animalito, y la publica en internet. Al rato, se conecta la dueña del perrito, muy agradecida, y se produce el feliz encuentro de los tres personajes. La mujer y el hombre se “presentan” digitalmente intercambiando informacion y descubriendo gustos parecidos…

¿Muy ciencia ficción? Ya no. En febrero de este año el Dr. Gordon Bell informó en Scientific American del proyecto “MyLifeBits”, en cuyo marco viene registrando y almacenando, con la ayuda de Microsoft Research, todas las experiencias de su vida diaria (Tendencias21 trató el tema en español). El programa graba cada página web que visita y cada email que recibe o envia. Pero además el buen doctor anda con un posicionador satelital que indica dónde está, y lleva encima una cámara con sensores especiales que fotografía o graba cuando percibe que su dueño puede necesitar registrar algo. También se registran latidos, presión sanguínea y otros datos corporales.

Gordon y sus ayudantes estiman que la vida entera de una persona de 83 años podría ocupar 1 terabyte. Un terabyte es igual a mil gigabytes, o un millón de megabytes.

Pero lo de Gordon es (por ahora) un experimento. Vean un ejemplo más accesible en la forma en que Nelson Minar, un ingeniero del MIT que trabaja para Google, registra sus caminatas cuando visita París…

La tesis de Mayer-Schonberger invita a poner freno a la acumulación indiscriminada de información que podría terminar amenazando, paradójicamente, la libertad de expresión las personas.

Bienvenidos sean este tipo de preguntas y debates al ámbito de lo digital. Ya era hora.

Acerca de Alejandro Tortolini

Docente, investigador, curioso empedernido.
Esta entrada fue publicada en Cibercultura, Internet, Tecnología. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Las computadoras y el olvido

  1. Kids dijo:

    Muy interesante la reflexión, me queda mirar con calma esos enlaces. Gracias por pasarte por nuestro blog a comentarla.

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