Presentación en IBERTIC: Mundos virtuales, videojuegos y escuela

El 13 de marzo pasado expuse en IBERTIC sobre mundos virtuales, videojuegos y escuela, para mostrar a los docentes que asistieron la importancia que tienen los videojuegos y los mundos virtuales para las personas en general, y cómo se han convertido en parte de la vida diaria de los chicos.

Mi mensaje fue que los docentes y los padres deben acercarse a estos nuevos mundos sin prejuicios para entender qué hacen los chicos en ellos: cómo se relacionan y desarrollan amistades, cómo forman grupos, y sobre todo cómo aprenden en esos ámbitos tan especiales.

Agradezco a las autoridades de IBERTIC y especialmente a Vera  Rechbach que fue quien me hizo la invitación.

La exposición fue filmada, por lo que pronto estará en línea. Mientras tanto, comparto el Storify que armé con los tuits de varias asistentes:

[View the story “Mundos virtuales, videojuegos y escuela” on Storify]

Publicado en Cibercultura, Videojuegos | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

Material sobre Wikipedia como herramienta docente

Acabo de subir a mi Dropbox dos trabajos míos sobre Wikipedia.

El primero es una webquest que hice para el final de un curso en Educ.ar en 2007. Recién empezaba mis primeras experiencia en la Wikipedia, y me pareció una excelente herramienta para trabajar con alumnos.

Esa idea me quedó muy presente, y la desarrollé con más detalle en la charla que dí en la Feria del Libro de Buenos Aires 2010 (Ana Laura Rossaro le dedicó un gentil post a mi presentación).

Estoy convencido que conocer el interior de la Wikipedia, interactuar con los wikipedistas y animarse a colaborar con el proyecto es una forma excelente de hacer que los chicos reflexionen sobre la creación de conocimiento y el valor del trabajo colaborativo.

Ambos materiales se comparten bajo una licencia Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.

Espero que les sea útil.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Gracias, Posterous

Acabo de enterarme que Posterous cierra.
Este final era previsible, ya que este servicio de mini-blogging o blogging minimalista había sido adquirido por Twitter, y ya sabemos que los dueños del pajarito azul hace tiempo que están consolidando las fronteras de su servicio, por ejemplo implementando su propio acortador de direcciones para dejar fuera del juego a TinyUrl y servicios similares.

Empecé a usar Posterous por una necesidad concreta: era el año 2009 y había empezado a participar como columnista de tecnología en el programa de radio “Ciencia que habla”, de Gabriela Vizental y Cecilia Farré. Salíamos al aire los viernes a las 21 horas, y cada viernes trataba de darle difusión a la salida en mis redes sociales. Pero en ese entonces no tenía mi actual smartphone y la computadora de mi trabajo vespertino tenía bloqueado el acceso a Facebook y a WordPress, y este servicio de blogging no daba en ese entonces la posibilidad de escribir un post a través de un correo electrónico. Entonces Posterous fue mi salvación, porque brindaba esa posibilidad y la PC de mi trabajo no tenía bloqueado el acceso a mi correo electrónico ni a Hootsuite, herramienta sensacional que me permitía gestionar mis cuentas de Twitter y de Facebook.

A partir de entonces cada viernes escribía por correo electrónico un post en Posterous avisando que el programa iba a salir y detallando  los temas que tocaríamos, y luego subía el link del post a Facebook y a Twitter a través de Hootsuite. Complicado, pero funcionaba.

En estos momentos Posterous avisa que se puede pedir un backup de todo lo que tenemos publicado allí, cosa que ya hice:

Posterous

Poco a poco fui dejando de usar Posterous, porque las cabezas de los jefes fueron cambiando y se eliminaron varias (no todas) de las barreras de acceso a las redes sociales. Pero quiero dejar este post como testimonio de mi agradecimiento por haberme brindado un servicio excelente.

Gracias, Posterous.

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , | Deja un comentario

Ludificación es mejor que gamificación

En los últimos tiempos ha tomado cada vez más fuerza el concepto de gamification, que es la introducción de dinámicas y pautas de juegos en un proceso para hacerlo más interesante y atractivo, como explica muy bien J.J. Velasco en este post.

Pero no voy a referirme al concepto en sí sino a la (en mi opinión) poco afortunada tendencia de algunos autores de usar la palabra gamificación como equivalente castellano de gamification. Y digo poco afortunada porque tenemos una palabra que tiene una raíz latina que se refiere inequívocamente al juego, y que es ludificación.

Derivada del latín ludus (juego), es muy usada por la comunidad de educadores, psicólogos, terapeutas, quienes la usan permanentemente: “el aspecto lúdico de la enseñanza“, “actitud lúdica en el maestro, capacidad
lúdica en el alumno“. De hecho, una obra fundacional es “Homo ludens”, de Johan Huizinga, primer estudio sociológico y antropológico del juego como actitud humana fundamental.

Ventaja: los especialistas en gamification encontrarán que tienen todo un andamiaje teórico que ya existe en español sobre el juego como característica humana y que puede aplicarse perfectamente a procesos en distintas áreas.

Sé que en el mundo de la informática hay una gran cantidad de palabras que no tienen traducción adecuada al castellano, o que cuya espantosa traducción hace imperativo el uso de la versión original. Todavía recuerdo en mis pesadillas la palabra “quincallería”, usada por una de las primeras revistas argentinas de computación (allá en los años 80) como traducción de “hardware”. Hardware y software son dos ejemplos perfectos de palabras que se han impuesto a falta de otras mejores.

A veces pasa que una disciplina “necesita” darse palabras propias para diferenciarse; todos conocemos ejemplos de esta actitud. Y como dije, entiendo que se usen palabras de origen foráneo cuando no hay equivalentes adecuados en castellano. Pero a veces se cae en cierto esnobismo ridículo: hace un tiempo leí en una importante revista de computación argentina (sí, esa) la palabra “downloadear” como equivalente de la más simple pero menos sofisticada “descargar”. ¿Y el Editor? Bien, gracias…

Vuelvo entonces a proponer el uso de ludificación como traducción de gamification. Usemos lo mejor de ambos idiomas, el inglés y el castellano. Pero en la disyuntiva, defendamos nuestro idioma, como se hace en otros países.

PD: a quienes interese el tema, recomiendo el curso que da el profesor Kevin Werbach en
Coursera. Excelente.

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , | 7 comentarios

Sexismo en los videojuegos y el hashtag #1reasonwhy

En las últimas horas el hashtag de Twitter #1reasonwhy sirvió para que  mujeres vinculadas al mundo de los videojuegos explicaran porqué se sienten segregadas en la actividad. La pregunta de Luke Crane “¿Por qué hay tan pocas mujeres creadoras de videojuegos?” disparó una serie de opiniones, quejas y reflexiones que ponen luz sobre algo de lo que se habla poco: el sexismo en los videojuegos y los mundos virtuales.

En los últimos años vengo profundizando en los aspectos sociológicos de los videojuegos y los mundos virtuales, porque me fascinan las historias que reflejan la importancia que para muchas personas tiene su identidad digital (algunas de las cuales mostré en mi presentación sobre “naufragios digitales”).

En esta búsqueda encontré racismo, misoginia, reflexiones sobre los conflictos entre la participación en mundos virtuales y la fe. Encontré artículos como el de Kishonna Grey, donde cuenta las experiencias negativas vividas por mujeres afroamericanas en los mundos digitales de la Xbox, o el de Tanner Higgin sobre la desaparición de las razas en los mundos virtuales. También encontré la feliz capacidad de resumen que Celia Pearce muestra en su libro “Communities of play” cuando llama “lencería de combate” a las armaduras de los personajes femeninos en los videojuegos:

Pero en el caso del hashtag #1reasonwhy, los tuits eran de una gran cantidad de programadoras y diseñadoras de videojuegos que señalaban su cansancio frente a los comentarios machistas, los acosos, las agresiones, la indiferencia. Kotaku hizo una rápida recolección de los tuits más significativos. Aquí sólo algunos de los tuits que me llamaron la atención:

“#1reasonwhy es porque llevo una opinión válidad a mi empresa y me hacen callar porque sólo es la opinión de una chica” (@FrydaWolff)

“#1reasonwhy es porque cada año en los congresos de desarrolladores asumen que soy la chica de Relaciones Públicas, o la novia del tipo que tengo al lado” (@kinucakes)

“#1reasonwhy es porque todavía se refieren a mí como la “chica” jugadora o desarrolladora. Y tengo 40.” (@Hellchick)

“#1reasonwhy porque en los shows me confunden con la recepcionista, o con las promotoras” (@K2theSwift)

En fin, pueden ver muchas más respuestas (todas similares) en este  Storify.

Sin duda, la industria y los videojugadores tenemos mucho para pensar y corregir.

Publicado en Videojuegos | Etiquetado , , , | Deja un comentario

¿Es buena solución mentir en las redes sociales?

Esta parece ser la opinión del autor del artículo de MasterMagazine titulado “Mentir en las redes sociales no profesionales: una buena solución al problema de la privacidad online”.

La nota es un breve comentario de la campaña iniciada por los responsables del sitio Fake It! (¡Falsifícalo!), proponiendo que para proteger nuestros datos en internet, nada mejor que falsificarlos. Publiquemos un perfil falso, y así estaremos a salvo de los peligros de internet.

Los autores de esta “campaña de autodefensa” como la llaman, son la danesa Pernille Tranberg y el alemán Steffan Heuer, ambos periodistas especializados en temas de tecnología. De Pernille se informa que se la puede ubicar en LinkedIn y en Twitter, pero que en Facebook se maneja con una identidad falsa. De Steffan nos enteramos que tiene cuenta en Twitter y que está feliz de no tener cuenta  en Facebook.

En su sitio nos advierten sobre las distintas formas en que la circulación de nuestros datos puede jugarnos en contra. Por ejemplo, si clickeamos en el ícono de una pesa de gimnasio entramos a la sección “Living with sensors” (viviendo con sensores), donde se nos dice que hay personas que han tomado como costumbre ejercitarse usando dispositivos que no sólo registran su desempeño físico sino que también publican esos datos en internet. Y esos datos son oro para las  empresas aseguradoras, las que podrían usarlos para elaborar un perfil de riesgo y así limitar o negar, por ejemplo, una póliza de seguro.

Sin duda estos riesgos existen, y desde este blog y el de Quique Quagliano hemos mencionado en numerosas ocasiones la importancia de tomar conciencia del tema y de ser usuarios responsables de las redes sociales.

Sin embargo, una cosa es formar una conciencia crítica sobre el uso de las redes sociales y otra muy diferente creer que es una “buena idea” mentir para proteger nuestros datos personales.

Me parece que hay una triste y creciente tendencia a resignarse  ante el poder de las empresas o de las malas costumbres, y preferir entonces la trampa o la resignación de nuestros derechos.

Digo esto último a partir de algo que me ocurrió: comenté en Facebook sobre la mala costumbre de escuchar música a todo volumen en la vía pública o en los medios de transporte, aprovechando los cada vez más potentes parlantes de los teléfonos móviles, y alguien me respondió mencionando la “solución” española: esta fea costumbre estaba cambiando porque inspectores del ente regulador ahora cobran un impuesto a la reproducción de música  (cosa que por su parte que ha generado grandes polémicas).

Este razonamiento es el que me preocupa: alguien me molesta porque escucha música a todo volumen en la vereda. Como no logro hacerlo razonar y hacerle ver que debe respetar mi derecho a no escuchar una música que no elijo y que se me impone por potencia, entonces festejo que venga un inspector y le cobre por difundir música gratuitamente, lo que “vulnera” derechos de autor. Es decir, no logro hacer respetar mis derechos, entonces me conformo con limiten otros derechos del otro.

En el tema de las redes sociales, el equivalente es: como no logro que Mark Zuckerber entienda que no debe vender mis datos a terceros, o no logro enseñar a las personas que cada cosa que se sube a internet deja de ser privada para ser pública, y que eso puede tener serias consecuencias, entonces decido que es mejor mentir.

Lamentable por partida triple: lamentable la campaña de Fake It!, lamentable el titular de MasterMagazine, y lamentable la resignación.

Publicado en Privacidad, Redes sociales, Sociedad | Etiquetado , , , | 4 comentarios

Jornada “Investigadores en el Estado”, en el IPAP

El pasado 31 de octubre expuse en la Segunda Jornada de Investigadores en el Estado, organizada por el Instituto Provincial de la Administración Pública (IPAP). La generosa invitación vino de la mano de la Directora de Gestión del Conocimiento de IPAP, Natalia Lloveras, y de Alejandra Aracri, a quien conocí en 2010 a través de la charla que dí en la Feria del Libro de ese año sobre Wikipedia como herramienta docente.

Un párrafo aparte: la creación en la Provincia de Buenos Aires de la  Subsecretaría de la Modernización y de la Dirección de Gestión del Conocimiento me dió alegría y esperanza; sin duda son signos concretos de nuevas ideas en la gestión pública…

Expuse sobre el uso de herramientas colaborativas como forma de ampliar los recursos del investigador, y fue una muy grata experiencia por el interés de los asistentes y por la riqueza de las conclusiones que pusimos en común al final del evento, ayudados magistralmente por Beatriz Horrac.

Ante todo les pedí a los asistentes que anotaran el link a mis marcadores en Delicious donde están todos los recursos que usé para armar la presentación, que también pongo a disposición del lector de este blog.

Volviendo a mi exposición, en primer lugar hablé sobre el nuevo paradigma de trabajo colaborativo que se viene imponiendo desde la aparición de los primeros proyectos de sotware libre (basamento de internet), pero recordando que la Humanidad siempre compartió conocimiento.

Hablamos de “La catedral y el bazar”, de Eric Raymond, y de “La ética del hacker” de Pekka Himanen como obras que muestran una nueva filosofía. También del proyecto SETI@home, en el que uno ayudaba al proyecto SETI de búsqueda de vida extraterrestre bajando a su computadora un salvapantallas que hacía cálculos en los momentos en que la PC no se usaba, y que permitió al proyecto realizar más de dos millones de años de cálculos.

Hablamos también de Epicollect (lo había mencionado en el nº 44 de la revista Exactamente), proyecto que invita a dueños de smartphones a usar una aplicación que permite enviar fotos geolocalizadas a una base de datos de ciencias biológicas, convirtiéndolos en colaboradores activos. Y vimos también el gigantesco logro de Foldit, videojuego que además de ayudar a los científicos en la lucha contra el SIDA, demostró que en algunas cosas los humanos somos superiores a las computadoras.

Hablamos de la maravillosa Wikipedia y de la posibilidad de crear contextopedias para crear conocimiento técnico administrativo específico, de forma colaborativa y horizontal.

Hablamos de la necesidad de modificar hábitos de trabajo y de hacer circular el conocimiento para hacerlo crecer y fructificar.

Y nos quedamos todos con las ganas de seguir trabajando juntos, cosa que haremos el año que viene seguramente.

En fin, me llevo una maravillosa experiencia de trabajo y el gusto de haber comprobado que hay mucha gente que trabaja para crear una Administración Pública acorde con los tiempos que vivimos.

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario